Sentidos
Quizá esto deba ser sellado más allá de mis cuentos. Sólo para mí, para los días en los que no pueda dormir y me quede viendo la luna desde la ventana, sin pensar en una historia, porque todo es a ojos cerrados, a bocas calientes, palma con palma, nos sentimos y nada más. Nos volvemos sonidos en el abismo. Me estremece el cuerpo cuando recuerdo, la intensidad de la sensación que aumenta con cada encuentro, trastorna lo que he conocido, me quita el frío de la noche. Besaste cada rincón, tratando de encontrar el sabor de mi piel, supiste el momento exacto para mirarme a los ojos, creando la ilusión de un hermoso amanecer, mis piernas fueron montañas, tus ojos dos soles nacientes. Y cuando no pude resistir más mis anhelos de abrazarte, escalaste hasta mis brazos para aferrarte a mí, y no tuve miedo a la muerte, porque mi alma se quedó guardada contigo.
Comentarios