Insomnio

Mi carencia de sueño me tortura lentamente, ya llevó varios días sin dormir, pero esta vez no es porque no pueda, realmente no quiero dormir. Me levanto a tomar un vaso de agua pero mis manos siguen temblando por ese sueño...
Mi novia duerme tranquila en la habitación, puedo escuchar su respiración cómoda en mi almohada, puedo percibir aún su excitación y es que hoy le hice el amor como un loco. La encontré en mi cuarto, con sólo sus bragas puestas y le salté encima, descargué en ella todo mi deseo, miré dentro de su alma, que es pura y me da su consentimiento para amarla.
Después del encuentro nos quedamos dormidos, sólo la tenue luz de la lámpara nos cuidó mientras soñábamos.
Poco a poco comencé a vislumbrar un gran bosque, en medio de montañas enormes que cubrían los cielos. Sólo se percibían colores opacos, negro, rojo...colores que al verlos me hacían pensar que hubieron mejores días.
 Me dispuse a explorar el lugar cuando apareces tú... No, no es posible, nunca me había pasado esto, siempre he tenido la suerte de encontrar mujeres bellas desde las ideas hasta las uñas. He tenido la fortuna de acercarme siempre, sin falla. ¿Por qué apareces de repente?¿Porqué tú?
Es molesto. No te quiero en mi sueño, no te distingues de ninguna otra, no te distingues de ninguna…¡De ninguna!... Lo repito mientras me das la espalda y caminas hacia un lago que parece no tener fin. Sólo llevas puesto un vestido blanco de dormir y a contraluz puedo apreciar cada curva que existe en tu cuerpo. Curvas que duelen dejar de ver, suaves, armoniosas, en extremo tentadoras.
Me inquietaste demasiado. Cualquier mujer que estuviera en mi sueño de esa manera habría volteado y sonreído coqueta, incluso mi novia, se habría quitado el vestido y me hubiera sugerido juguetonamente acercarme a ella. Mi sueño se habría convertido en una anécdota erótica para cuando despertara. Pero tú no volteaste, contemplabas el lago, tu prioridad era el paisaje, no yo. Te preguntabas qué hacías en mi sueño y así ,con la misma actitud, tu mirada se posó en mí. Me interrogabas, ninguno de los dos sabía lo que estaba sucediendo en ese momento.
De verdad quería entenderlo pero mi cuerpo no me escuchó, me arrodillé ante ti, me diste tu mano y la observé con cautela. Me quedé sin aliento, tus rasgos me estremecieron. Creí que me ayudarías a ponerme de pie, que si bien me iba, me corresponderías. Sin embargo, comenzaste a reír. Me enfurecí y te tomé del cuello, te contemplé y podría jurar por un momento que algo en tu mirada cambió, tus pupilas brillaron, tus ojos se encendieron. Me asusté y te solté al instante, el cual tú aprovechaste para aventarme al lago y recobraste tu camino, como si conocieras mejor que yo el propósito de mi sueño...

Me encuentro ahora sentado al lado de la cama, veo dormir a la mujer con la que decidí llevar una vida en común, pero ahora me despierta sincera nostalgia. Ella no eres tú. Qué tipo de cosas estoy soñando, me aterra incluso la idea de dejarme llevar en mis sueños, me costará trabajo ver tu cara cuando me toque darte clases, pero has sustituido sin querer a la pobre que duerme a mi lado, soñando conmigo y esperando a que yo haga lo propio de soñar con ella. 

Eleonor | Fotografía de fantasía, Fotografía de bosque, Chica ...




Comentarios

Entradas populares