Playa



Siempre están llegando estos tiempos
tan inesperados
de esos que nadie pidió
inoportunos, incómodos de momento.

Puedo sumergirme en el tiempo para dejar las penas caer
con un suspiro atolondrado
con una lágrima de cocodrilo
que oculto en donde doblo mi codo
para que nadie me vea llorar
y si preguntan digo que fue la brisa
del sabroso mar

Construyo monumentos a los viejos recuerdos
dejando que los pisen los niños, hambrientos de cambio
ligeros de tiempo y de sentimientos,
que regalan siempre en cada risa, abrazo o beso.

Entonces nado hasta donde me dan las piernas
y justo allí, en donde se acalambran,
inhalo hondo,
me quedo quieta, inflando los pulmones para flotar.

Cuando la corriente me arrastre como tronco hacia la costa
me levantaré y pensaré que todos cambiamos,
hace un segundo,
hace una decisión,
hace una caricia en el alma

Me recostaré y quedaré atenta a la arena que he removido
tan sabia acomodándose con el mar,
juntos están guardando
mi esperanza de regresar.



                                               

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