Rojo
A veces en la mañana me cuesta trabajo abrir los ojos, amanecen muy hinchados y rojos, se me llenan de lagañas. Pero la costumbre me ha facilitado vestirme y emprender la caminata diaria hacia el camión con la naturalidad del topo más adepto a su túnel.
Hoy salí de mi casa con más frío que de costumbre, me puse mi abrigo más caliente y tomé mis llaves, abrí la puerta y caminé tres pasos: uno, dos, tres… ¡Mierda! Pisé algo de consistencia extraña.
Me puse de malas, era la primera vez en la semana que salía temprano, ahora tendría que cambiarme los zapatos y limpiarlos para no apestar el cuarto de lavado... Mientras hacía mi berrinche matutino, poco a poco en mis ojos se fue despejando la neblina y la hinchazón, cuando alcancé a ver lo que había pisado.
Me asustó mucho la sangre, me pegué a la pared y me tapé la boca para no pegar el grito. Era una masa roja que se retorcía en el suelo, apenas y cabía en mi mano ¿Qué demonios era eso? Mi zapato estaba manchado de una sangre espesa y oscura. La masa esa tenía una forma familiar, tenía arterias, no se retorcía ¡latía!. Volteé a los lados, todo el camino estaba lleno de manchas rojas. Aún no entiendo por qué no regresé a mi casa ni por qué dejó de asombrarme tan extraño camino rojizo;
Plat, plat, plat, van sonando mis suelas
Plat, salpican mis pantalones
Un corazón se estremece, quiere que le dé un pisotón
Hoy salí de mi casa con más frío que de costumbre, me puse mi abrigo más caliente y tomé mis llaves, abrí la puerta y caminé tres pasos: uno, dos, tres… ¡Mierda! Pisé algo de consistencia extraña.
Me puse de malas, era la primera vez en la semana que salía temprano, ahora tendría que cambiarme los zapatos y limpiarlos para no apestar el cuarto de lavado... Mientras hacía mi berrinche matutino, poco a poco en mis ojos se fue despejando la neblina y la hinchazón, cuando alcancé a ver lo que había pisado.
Me asustó mucho la sangre, me pegué a la pared y me tapé la boca para no pegar el grito. Era una masa roja que se retorcía en el suelo, apenas y cabía en mi mano ¿Qué demonios era eso? Mi zapato estaba manchado de una sangre espesa y oscura. La masa esa tenía una forma familiar, tenía arterias, no se retorcía ¡latía!. Volteé a los lados, todo el camino estaba lleno de manchas rojas. Aún no entiendo por qué no regresé a mi casa ni por qué dejó de asombrarme tan extraño camino rojizo;
Plat, plat, plat, van sonando mis suelas
Plat, salpican mis pantalones
Un corazón se estremece, quiere que le dé un pisotón
Voy en la calle de pelotas rojas,
botones de rosas
Es divertido pisarlos, estallan con gran estruendo
Como si fueran plástico de burbújas
botones de rosas
Es divertido pisarlos, estallan con gran estruendo
Como si fueran plástico de burbújas
No lo considero crueldad, a los corazones les gusta estallar
En el suelo a nadie pertenecen ya
¿De qué sirve un corazón, si no puede ser el motor de un alma?
¿De qué sirve el corazón si no está en su jaula?
En el suelo a nadie pertenecen ya
¿De qué sirve un corazón, si no puede ser el motor de un alma?
¿De qué sirve el corazón si no está en su jaula?
Aplastar corazones sin dueño
Es un acto piadoso y espectacular
Los corazones ahora descansan
Entre las calles de la ciudad
Es un acto piadoso y espectacular
Los corazones ahora descansan
Entre las calles de la ciudad
Y cuando algunos los notamos
No nos queda más que saltonear
¡Plat! Se salieron nuestros corazones
La ciudad se vuelve una gran arteria , las personas somos sangre
No nos queda más que saltonear
¡Plat! Se salieron nuestros corazones
La ciudad se vuelve una gran arteria , las personas somos sangre

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