La ventana
Te extraño querido amigo.
Hoy estoy en mi cuarto con la ventana abierta; la he decorado para ti. Está llena de cristales que,al tener contacto con la luz,sueltan destellos multicolor.
Desde hace tiempo a mi ventana no le pongo seguro, para que con tus patitas puedas abrirla sin dificultad.
Hoy estoy inquieta, porque se rumora en el vecindario que un gato de proporciones anormales, ronda haciendo maullidos extraños,mostrando sus prominentes colmillos blancos. Dicen que su conducta no es la adecuada para un animal ,que lo mejor para la comunidad sería quemarlo.
Los más aventurados aseguran que ése ser de color negro se parece más a un demonio disfrazado, pues nunca se ha visto que los gatos tengan los ojos color sangre. Además, los felinos no son torpes y -con esto sé que eres tú- te han visto tropezar mientras realizas tu vigía.
Le pongo a la leche granos de café, aunque tengo el presentimiento de que prefieres no beberla. Le pongo llave a la puerta porque mis padres son imprudentes.
Hoy no llegarán, no creo que vuelvan nunca.
Apago la luz y dejo que la luna haga su efecto en los cristales ¡Llega ya! Hay tanto que decirnos, cuando me mires lo sabrás: He cambiado. Soy más alta, más castaña, más mujer- aunque eso no lo haya decidido-.
Al mirarnos lo sabrás, estoy desgastada por los desvelos. Las noches de insomnio que prometían los estudios y las fiestas se reflejan en mis grandes ojeras. Hay cicatrices recientes, daño solar, quemaduras de cigarro, lunares nuevos en mi piel.
¿Me reconocerás?¿Lograrás encontrarme después de todo este tiempo?
Sólo tienes como pista la posición en la que me acuesto, espero que me recuerdes con los brazos abiertos al dormir, siempre lista para despegar.
Imagino que llegas de un salto, haciendo gran estruendo, tirando mis libros.
Imagino que al verme te cuesta trabajo respirar, y que por muy imposible que suene, te echas a llorar ¡Eres el primer gato que conozco que llora!
Corres hacía mí. Te abrazo y siento de nuevo tu pelaje, no es suave pero es el tuyo.
No te acomplejes. Tu pelaje es hermoso.
Se hace más tarde.Es hora de dormir y finalmente no lo haré sola. Tendré la más afortunada compañía. Aquella que sin decir palabra llevo conmigo todos los días.
¡Qué tonta he sido! Tú siempre has estado.
Hoy los cristales hacen su magia, inundan la habitación de centellas púrpuras, azules, rojas, amarillas, verdes, como un estallido mudo en el espacio ¡Es una aurora espectacular!
Nuestra comunicación a través de una piel de recuerdos, del cariño y las penas compartidas la vemos pasar como lluvia de estrellas. Nuestros ojos absorben los colores:
Yo miro al techo.
Tú juegas con la cola.
Muéstrame los colmillos que tengo fe en ti.
Siempre la he tenido.
Siempre será así.

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